El destino escogido para este viaje es Asilah, en Marruecos, un pueblo encantador a orillas del Atlántico y con unas playas maravillosas, unos amaneceres y atardeceres de ensueño, una cultura diferente, unos restaurantes baratísimos de pescaito fresco, el "Chirin de Miguel", mi casero, artesanía y una forma distinta de vivir.
Se que las energías que por allí circulan van a ser densas sobre todo para una mujer, una sociedad machista, olores fuertes y un idioma sonante y muy distinto, pero no me apetecía lo contrario.
La casita está en mitad de la Medina, para vivir tal y como viven allí, tiene 3 habitaciones y un porche muy gracioso, ¡ah! y baño con ducha y water (no agujero) que es importante. He tenido la suerte de alquilársela a un Murciano muy gracioso que es dueño del chiringuito de la playa y que conoce muy bien el lugar y los alrededores.
Foto del porche de la casa.
Se que las energías que por allí circulan van a ser densas sobre todo para una mujer, una sociedad machista, olores fuertes y un idioma sonante y muy distinto, pero no me apetecía lo contrario.
La casita está en mitad de la Medina, para vivir tal y como viven allí, tiene 3 habitaciones y un porche muy gracioso, ¡ah! y baño con ducha y water (no agujero) que es importante. He tenido la suerte de alquilársela a un Murciano muy gracioso que es dueño del chiringuito de la playa y que conoce muy bien el lugar y los alrededores.
Foto del porche de la casa.